La Coctelera

6 Noviembre 2009

Como allá a donde vamos no tenemos conexión a Internet, y si la tuviéramos sería por cortesía de un vecino abierto, y aunque la tuviéramos dudo mucho que la usara para actualizar esto, casi mejor prefiero despedirme por unos días. No descorchéis aún el vino, que van a ser muy pocos.

Nos vemos a la vuelta ;-)

6 Noviembre 2009

Agárrense, que vienen curvas. Y esta entrada va cargadita de enlaces, ya lo aviso.

Pues sí, damas y caballeros. Que lo sepan. Según el Twitter de Moncloa, España es un país de ciencia, hasta el punto de ser la novena potencia mundial. Claro que la afirmación tiene trampa, por supuesto. Porque la sra. Garmendia, que de tonta no tiene un pelo, cuenta en el saco de investigadores a todos los españoles. Estén o no en el extranjero. Y claro, no es lo mismo.

Cuando ya te vas dando cuenta de cómo se recorta el presupuesto en I+D, pues primero te preguntas cómo un país de ciencia puede permitirse ese lujo, y después, cuando recuerdas que realmente este no es un país de ciencia (en todo caso de piruleta), pues te cabreas y colaboras para montar una pequeña revuelta. Porque claro, te dicen que no, que en realidad el presupuesto global ha aumentado. Aunque claro, otra vez va con trampas, porque aumenta sólo si se compara respecto de un recorte previo (la separación de Ciencia e Innovación y Educación), y además la partida destinada a I+D+i sí que se recorta un 3,1%. Claro que siempre se les puede delegar a los Ayuntamientos la tarea de destinar parte de sus presupuestos del Plan E en I+D+i, si quieren. Así se aumenta desde Ciencia e Innovación el presupuesto de I+D+i, pero sin hacerlo... traditional Spanish way.

En España se hace I+D+i pública, sí. Aunque el reparto presupuestario según los objetivos socioeconómicos de esa I+D+i pública no sean muy agradables. Pero inversión privada, no tanta. Y es que, como ya se venía sospechando, el Plan Nacional de I+D+i no fomenta adecuadamente la iniciativa privada. Bueno, en realidad, nunca la ha fomentado, ni con este gobierno, ni con otros. Pero ha tenido que ser la Cámara de Madrid la que le encargara a una consultora un estudio sobre el funcionamiento del modelo español de I+D+i. Con los resultados que todos esperábamos: España ocupa el puesto 23 de los 30 analizados en su entorno (europeo, claro está) en cuanto a eficiencia del sistema de I+D+i e iniciativa privada. La Cámara ha sacado ya su noticia en la página web pero ojo, que Firefox me dice que la web de la Cámara es un sitio atacante... qué bien les ha calado el navegador, jejeje. Así que dejo tres enlaces a la noticia en dos medios de comunicación distintos, para que los desconfiados no se lo pierdan:

Que cada cual saque sus propias conclusiones. Yo ya tengo las mías, y no son muy halagüeñas.

5 Noviembre 2009

Al igual que el vaquitófilo, yo también recibí hace unos días un correo de spam. Sólo que a mí sí se me coló en la bandeja de spam, y no en la de entrada. No lo he sabido hasta hace poco; de todas formas, esta entrada llega tarde... estoy muy perezosa para el blog últimamente. Lo admito.

Rosita Fraguel no está perezosa, en absoluto. Lleva dedicándole mucho tiempo a un proyecto que, por fin, ha dado sus frutos: Esto no es un libro de poesía. Al igual que Ad astra, animo a todo el mundo a comprárselo. Pero, aun así, el que no quiera gastarse el dinero no tiene excusa: también puede descargarse gratuitamente desde la propia página de Rosita.

Ánimo, guapetona ;-)

3 Noviembre 2009

Frase del día, perpetrada por Ad astra en el correo membrillero al hilo de los pésimos datos del paro en Octubre:

«Que la secretaria general de empleo se llame Maravillas resulta de lo más apropiado»

Bromas aparte: mal de muchos, consuelo de tontos. Que el paro haya subido menos en Octubre este año que el pasado no es una buena noticia, sino lo normal: la crisis estalló en España el año pasado. Que el paro haya subido por tercera vez consecutiva, y en más de 80.000 personas en sólo un mes, cuando se supone que estamos saliendo de la crisis [inserte aquí su carcajada más amarga], pues no me deja mucho más tranquila.

2 Noviembre 2009

La hemivida o semivida (o en inglés half-life; y no, hoy no toca hablar del videojuego por mucho que me guste hacerlo; hoy toca hablar del término físico) se define como el periodo de tiempo que le lleva a una sustancia en descomposición a decrecer hasta perder la mitad de sus propiedades o, incluso (dependiendo de la sustancia), hasta reducirse a la mitad.

El término se emplea muchísimo para sustancias radiológicas, ya que inicialmente se acuñó para describir este fenómeno en compuestos y sustancias inestables. Es también un término muy empleado en sustancias con desintegración exponencial, ya que en ellas el periodo de hemivida se mantiene constante durante todo el proceso de desintegración. Sin embargo, es un término que está abierto a otro tipo de sustancias, como por ejemplo compuestos farmacológicos, o para propiedades no exclusivamente radioactivas.

En el caso que hoy nos atañe, se trata de sustancias monetarias. Es decir, de dinero. Y de cómo determinar el periodo de hemivida en estas circunstancias.

El viernes pasado me apunté a una porra en el trabajo para los euromillones. Ya sabéis, ese juego europeo que consiste en invertir grandes cantidades de dinero para que luego se lleve el primer premio un gabacho (acepción 4).

Del dinero invertido, una vez realizado el recuento de premios, se ha desintegrado exactamente la mitad. La otra mitad la vamos a someter esta semana a un segundo sorteo, a ver qué pasa. De los resultados obtenidos, y tras varias iteraciones (hasta que la fracción resultante tienda a cero, exactamente), podré obtener la hemivida del dinero.

Permanezcan atentos a sus pantallas.

2 Noviembre 2009

La odisea que llevo atravesando desde hace unos días para hablar con el servicio gratuito de atención al cliente de Vodafone (123) tiene su miga. Así que la voy a hacer pública, a ver si así consigo que alguien se dé de baja. Cosa que no espero en realidad, puesto que cada vez que pienso que yo misma me cambié de Movistar a Vodafone porque los primeros me trataban mal, me doy de cabezazos contra la pared. Y eso que lo volvería a hacer si pudiera.

Bueno, todo empezó porque mis señores padres se fueron a Ayamonte la semana pasada, que queda muy cerquita de la frontera con Portugal. Motivo por el cual se ve que sus móviles, ambos prepago Vodafone (igual que el mío; sí, ya sé que no es recomendable tener todos los móviles de la misma compañía, pero... bueno, la historia es igual de larga y ahora mismo no importa), como todos los que van con su configuración por defecto, buscaron la antena con con mayor intensidad de señal. Y se ve que dicha antena era portuguesa. Conclusión: les han estado cobrando roaming por todas las llamadas, tanto entrantes como salientes. En resumen: el saldo, a tomar por culo.

El primero en llamar para quejarse y reclamar la devolución del saldo fue mi padre. Se tuvo que tirar un poco de los pelos con los operadores, pero al final le han devuelto su saldo. El problema vino cuando llamó mi madre al 123 para lo mismo... y se encontró con una hermosa grabación, en bucle infinito, informando de su obligación como cliente de prepago de identificarse personalmente en una tienda antes del día 8 de Noviembre. Así, sin permitir acceder a ninguna opción del servicio de información, no importa cuánto tiempo dejes el teléfono llamando. Y es raro, porque ya ha llovido mucho, y eso que este verano ha sido seco, desde que mi madre se identificó en la tienda. Así que me dio a mi también por probar a llamar desde mi propio terminal al 123; estando yo también identificada personalmente, claro. Con los mismos resultados. Llevo llamando varios días y nada, siempre igual. Hoy he probado a dejar el teléfono llamando al 123 con el altavoz puesto y cuando llevaba ya 38:46 me he cansado de escuchar la locución y he colgado.

Al final me he decidido a acercarme a la tienda otra vez a preguntar qué coño pasa. Y me han contestado, muy finamente, que ojalá lo supieran. Que mis datos están en la base de datos. Que me los volvían a tomar para que me quedara tranquila, pero que ahí están. Que no soy la primera que pasa por la tienda con el mismo problema. Y que no tienen ni idea de cómo resolverlo. Que me recomiendan probar dos cosas:

  • Llamar en vez de al 123 al 607123000, que es el número al que se puede llamar para contactar con atención al cliente cuando no llamas desde un terminal Vodafone. Cosa a la cual me niego, porque yo ya soy cliente, y para los clientes el servicio es gratuito. Llamar a ese número implica pagar la llamada.
  • Poner una reclamación a través del formulario de la página web de Vodafone. Que también he probado... y detrás del cual, según he podido verificar, hay un servicio de contestación automática.

En fin. Que no es que me sorprenda, ojo. Y seguramente, para mayor escarnio, el resto de operadores de telefonía móvil estén a la par en cutrerío. Pero oiga, que así me desahogo. Y de paso, si alguien lee esto y ha tenido el mismo problema (y ha conseguido resolverlo), pues puede comentar y todo...

1 Noviembre 2009

Ayer, barbacoa nocturna y de postre tortitas con todo lo que se nos ocurrió. Y hoy... ¡arroz con bichitos!

31 Octubre 2009

Le voy a coger prestado a Isra este vídeo, si no le importa. (Y si le importa, que se joda que le den). Para quitarme la solemnidad de encima, más o menos... que tantas cosas serias ya me están pesando en los hombros. Una, que es débil.

Sobre El tablón naranja

Algún día, mis pajaritas y yo dominaremos el mundo.


Cthulhu demands...

No al recorte en I+D

Mi biblioteca

Si quieres hacerme feliz y regalarme un libro, ya sabes... que sea alguno que no esté en esta lista

Palabra de $DEITY

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